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20/12/2025 · BOE-A-2025-26135

Navarra ajusta su ley de vivienda para impulsar el alquiler forzoso de inmuebles vacíos y apoyar la lucha contra la despoblación

Una reforma técnica introduce herramientas para combatir el desuso de viviendas y refuerza las ayudas a la rehabilitación en municipios con riesgo de perder población.

El Gobierno de Navarra ha publicado una modificación de su ley foral de vivienda, cuyo objetivo principal es corregir "imprecisiones de índole técnica" que dificultaban la aplicación de una reforma previa aprobada en junio de este mismo año. La Ley Foral 15/2025, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 20 de diciembre de 2025, aunque con efectos retrotraídos al 1 de diciembre, pretende facilitar la implementación del nuevo sistema de adjudicación de viviendas protegidas. No obstante, tras este objetivo técnico, la norma incorpora cambios sustanciales que refuerzan la capacidad de la administración para intervenir en el mercado residencial.

La reforma se presenta como un perfeccionamiento de la Ley Foral 9/2025, de 30 de junio, que ya había supuesto, según el preámbulo, "un cambio trascendental" en el modelo de vivienda protegida en la Comunidad Foral. Las "dificultades" detectadas en su aplicación práctica han motivado esta nueva modificación, que afecta a numerosos artículos de la ley base de 2010. Entre los ajustes, destacan precisiones en los procedimientos administrativos y garantías en los sistemas informáticos de gestión.

Más allá de lo técnico, la ley introduce dos medidas de calado social y territorial. En primer lugar, delimita con mayor precisión el sistema para definir las viviendas deshabitadas y establece la figura del alquiler forzoso para aquellos inmuebles declarados vacíos que permanezcan sin uso durante más de un año. Esta herramienta, que ya existe en otras comunidades autónomas, busca incrementar la presión sobre los propietarios de pisos vacíos para que los pongan en el mercado de alquiler, ampliando así la oferta disponible. Su efectividad dependerá, en gran medida, de la capacidad de los ayuntamientos para identificar y declarar dichas viviendas.

En segundo término, la norma suprime una disposición transitoria considerada de difícil aplicación y, en su lugar, introduce una nueva disposición transitoria vigésima séptima para regular provisionalmente la vivienda colaborativa. Este modelo, basado en la cooperación y la propiedad colectiva, queda así amparado por un paraguas legal mientras se elabora una normativa específica que lo desarrolle de forma integral.

Finalmente, en una clara apuesta por la cohesión territorial, la ley añade una disposición adicional que permite reforzar mediante una orden foral las subvenciones para la rehabilitación de viviendas en municipios en riesgo de despoblación. El objetivo declarado es "facilitar la fijación poblacional y promover la revitalización del medio rural", conectando así la política de vivienda con la demografía.

Los cambios, según la propia exposición de motivos, no alteran el "contenido esencial" de la ley de junio, pero buscan dotar de mayor seguridad jurídica y operatividad a la administración. La ley foral entró formalmente en vigor el día siguiente a su publicación en el Boletín Oficial de Navarra (BON), el 13 de diciembre de 2025, si bien sus principales articulados —los referidos a los procedimientos de adjudicación y las nuevas figuras— surtieron efecto desde el 1 de diciembre.

Ver BOE original